Estas son las diez cosas que Google ha descubierto que son verdad:

1) Céntrate en el usuario. Lo demás vendrá más tarde.

Google se ha decidido desde el principio por interfaces claros y sencillos, y páginas que se cargan instantáneamente. El mejor markéting es el del boca a boca de los usuarios.
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Los 7 principios del éxito del márketing en Google

Durante estos días, han sido varias las personas que se han pasado de visita por las oficinas centrales de Google en Mountain View (California), y que han querido compartir algunas de las fotos que hicieron dentro de las instalaciones.
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Exámenes

Entrevista a Don Alfonso Nieto

La baba en la pluma

Esto se llama miseria………

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La baba en la pluma

DANIEL ANIDO/ DIRECTOR de CADENA SER 17-04-2008

Cuando fluye la baba y el periodismo se acojona la tiniebla va cubriendo el espacio vacío; un territorio abandonado que ocupan pajilleros, reprimidos, grasientos, puteros, siniestros, cobardes y acomplejados, con nombres y apellidos. Lee más »

La libertad positiva

[Alejandro Llano es bien conocido por los lectores de este blog. Por eso saben que es un apasionado de muchas cosas pero, sobre todo, le apasiona la búsqueda de la verdad y el ejercicio de la libertad.

Sobre la libertad trata, de nuevo, el artículo que este fin de semana ha publicado en La Gaceta (29-30 de marzo 2008): lleva por titulo La libertad positiva. “Es decir –escribe Llano-, de la libertad para lanzar iniciativas y proyectos que surjan de la libertad concertada de los ciudadanos y tengan la mayor relevancia social posible. (…) La libertad positiva es emergente, procede de la acción solidaria de personas y grupos que se comprometen para promover la creatividad, la innovación, el conocimiento compartido, la responsabilidad social, la justicia distributiva y la calidad ética de la convivencia.” Lee más »

Me siento GIF

La Leyenda de Perro Muchacho

¿MES DE LA MUJER?

Extractos de Y si habla mal de España… es español

Nihilismo, buenismo, igualitarismo

¿España? ¿Valores? ¿Significa algo lo primero para quienes —aún, hoy, niños, adolescentes o muy jóve­nes— regirán este país, si es que para entonces no se ha roto, que ha quedado subsumido y diluido en una institución más am­plia (federal, continental, global y, en todo caso, transnacio­nal) o se ha convertido, pasando no sé si a mejor o a peor vida, en cualquier otra cosa que hoy por hoy sería prematuro imaginar?

Esa armadura vertebral, ese entramado de principios morales, esa definición del vicio y la virtud, del mérito, el pecado y la culpa, en la que todos, aun­que fuera a título meramente teórico, filosófico, utópico, coincidían, se ha venido abajo.

[Todo ] se ha ido al garete por el su­midero de la posmodernidad, del fin de la historia, del pensa­miento único, de la corrección política y de la europeización forzosa. Nos han homologado, nos han expropiado, nos han emasculado, nos han ligado las trompas, nos han lobotomiza­do. El dinero lo corrompe todo, nada vuelve a crecer allí donde ese quinto jinete del Apocalipsis llega. Las cosas se han ido al diablo durante las dos últimas décadas. Aquí y fuera de aquí, pero yo vine al mundo en España y…

El dichoso buenismo, fruto de la hipocresía, virus que convierte la democracia en tiranía —la que ejercen los lloro­nes sobre las gentes de bien— y dolencia que hace estragos en España.

¿Esencialismo? ¡Claro! Sin lo que en el lenguaje de los toros se llama tarrito de las esencias no hay patria que valga.

De la imposibilidad de vertebración, de la irrefrenable tendencia a la desvertebración de lo poco que hasta la segunda mitad del reinado de Felipe II se vertebró, de la aviesa y firme voluntad de particularismo que es denominador común de todos los españoles, se deriva, según Ortega, la peor y más profunda de las perversiones inscritas en el alma de nuestro pueblo: la aristofobia, el odio a los mejores, que cierra el paso a las minorías selectas, descabeza y descapitaliza una y otra y el país, lo torna inhabitable, genera la proverbial y secular desconfianza de los gobernados hacia sus dirigentes, y conduce fatalmente —lo estamos viendo— al imperio de las masas. Lee más »

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