Archivos de la categoría ‘Uncategorized’
Entrevistas, testimonios, opiniones… en Interrogantes.net
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- Juan Manuel de Prada, “La monja de Calcuta”, ABC, 20.X.03
- Ignacio Sánchez Cámara, “El Papa y sus críticos”, ABC, 18.X.03
- Vasilyi Sirotenko: Un oficial soviético que salvó la vida a Karol Wojtyla
- Beverly McMillan: Confesiones de una ginecóloga
- Madre Teresa de Calcuta: Una vida volcada en los demás
Juan Pablo Magno
Gerard Baker (Financial Times, 16 octubre 2003) sostiene que Juan Pablo II merece ser recordado con el título de Magno, como sus predecesores León I (440-461) y Gregorio I (590-604), los dos únicos Papas llamados así.
Ahora bien, señala Baker, el juicio de la historia suele hacerse esperar algún tiempo, y lo más común es que las grandes figuras solo sean reconocidas después de su muerte. La razón es que “el liderazgo genuinamente magno exige ir contra la corriente dominante, cuestionar las ideas convencionales, contestar los postulados de los que modelan el debate público”.
“En gran parte de Occidente, el Papa sigue siendo, aun en el declive de su vida, una de las figuras más odiadas por las autonombradas elites liberales. Para muchos de sus críticos europeos, que ven el mundo a través las gafas de su nirvana post-religioso, a veces el problema parece ser que el Papa es… en fin, demasiado religioso”. Baker menciona algunos de los principales cargos contra el Papa: no ceder en la doctrina de la Iglesia sobre aborto, contracepción, divorcio, homosexualidad.
Pero “mantenerse firme y defender la verdad contra la corriente dominante nunca ha sido gran problema para este Papa. De joven resistió a los nazis, siendo obispo de mediana edad plantó cara a los comunistas. Los intelectuales liberales de principios del siglo XXI no van a quitarle el sueño”.
“A la vista de este extraordinario cuarto de siglo, sostengo que este combativo y compasivo sacerdote no tiene rival como candidato al título de líder más importante de nuestra época”. Y no simplemente, precisa Baker, por su influencia en la transformación de Europa del este, o por su condena del capitalismo salvaje, o su extraordinario esfuerzo ecuménico; méritos que le acreditan –cualquiera de ellos– como líder religioso excepcional. “La verdadera razón por la que las generaciones futuras aclamarán a este Papa como un hombre para toda la humanidad, los creyentes y los no creyentes, está en las posturas que ha adoptado, esas mismas que le han atraído tantas burlas en Europa y Estados Unidos. A lo largo de toda una vida de lucha personal y a lo largo de un pontificado que ha durado una generación, Juan Pablo II ha dado testimonio inquebrantable de la proposición fundamental que sitúa el respeto a la dignidad de la vida en el centro del progreso humano. Que toda vida es sagrada, y no se puede desecharla, ya sea en las piras del campo de concentración, o en el anonimato del Estado totalitario, o con la cómoda facilidad de la probeta y de la jeringa de la eutanasia”.
“Su coherente rechazo de la cultura de la muerte ha sido la verdadera teología de la liberación de los tiempos modernos. Su insistencia en la adhesión a la doctrina no es un obstinado y anacrónico celo por su autoridad o la de la Iglesia, sino una enérgica reafirmación del mensaje evangélico”.
Oración de la Madre Teresa
Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que tenga necesidad de alimento.
Cuando tenga sed, mándame a alguien que necesite de bebida.
Cuando tenga frío, mándame a alguien para que lo abrigue.
Cuando tenga un disgusto, ofréceme alguien para que lo consuele.
Cuando mi cruz se vuelva pesada, hazme compartir la cruz de otro.
Cuando me sienta pobre, condúceme hasta alguien que esté necesitado.
Cuando tenga tiempo, dame alguien a quien pueda ayudar unos momentos.
Cuando me sienta humillado, haz que tenga a alguien a quien alabar.
Cuando esté desanimado, mándame a alguien a quien dar ánimos.
Cuando sienta necesidad de comprensión de otros, mándame a alguien que necesite de la mía.
Cuando necesite que se ocupen de mí, mándame a alguien de quien tenga que ocuparme.
Cuando pienso sólo en mí mismo, atrae mi atención sobre otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos que, en todo el mundo, viven y mueren pobres y hambrientos.
Frases
- «En el momento de la muerte, no se nos juzgará por la cantidad de trabajo que hayamos hecho, sino por el peso de amor que hayamos puesto en nuestro trabajo. Este amor debe resultar del sacrificio de sí mismos y ha de sentirse hasta que haga daño.»
- «La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz.»
- «Las críticas no son otra cosa que orgullo disimulado. Un alma sincera para consigo misma nunca se rebajará a la crítica. La crítica es el cáncer del corazón.»
- «Preferiría cometer errores con gentileza y compasión antes que obrar milagros con descortesía y dureza. »
- «Cada vez que menospreciamos a uno de nuestros hermanos porque es pobre o enfermo, es a Cristo a quien humillamos».
Consejos
- Nadie mejor que María aprendió la lección de la humildad. Ella era la esclava del Señor y por haberse vaciado totalmente de sí misma, Dios la colmó de su gracia. “Llena de gracia” quiere decir llena de Dios. Una esclava se pone a disposición de alguien, en plena fidelidad y con total alegría y se siente perteneciente a ese alguien sin reserva de ninguna naturaleza. Es este precisamente uno de los objetivos que animan el espíritu de nuestra Congregación. Un completo abandono: estar a disposición incondicional de Dios, para que podamos ser empleadas por Él como bien le plazca, para ser sus esclavas, sintiendo que le pertenecemos por entero.
- Ejercitate en el sufrimiento, porque cuando fijen su mirada en la cruz verán que Él tiene inclinada la cabeza, porque quiere besarlos, y tiene los brazos abiertos porque quiere abarcarlos en un fuerte abrazo. Tiene su corazón destrozado para acogerlos. Cuando se sientan interiormente miserables fijen su mirada en la Cruz y comprenderán que Él se les acerca. El sufrimiento, el dolor, el disgusto, la humillación, la experiencia de desolación, no son más que un beso de Jesús, un signo claro de que están sumamente cerca de Él, que ha podido besarlos.
- Se sincero en sus relaciones mutuas y ten el valor de aceptarse recíprocamente
tal como son ustedes. No te escandalices ni preocupes por las faltas y fallos del otro; procura más bien descubrir aquello que hay de bueno en cada uno, pues todos nosotros hemos sido hechos a imagen de Dios. Muy bien dijo Jesús: “Yo soy la vid y ustedes los sarmientos”. Esforcémonos por ver y por aceptar a cada hermano o hermana como un sarmiento de Cristo, que es la vid. Aquella savia vital que corre por la vid a través de cada uno de los sarmientos es siempre la misma.
- Manten siempre vivo el amor por los más pobres de entre los pobres. Jamás se te ocurra ni siquiera pensar que sea una pérdida de tiempo el alimentar al hambriento, visitar y proporcionar los necesarios cuidados a los enfermos y agonizantes, abrir la puerta y acoger al marginado y rechazado, a quien no tiene casa. En esto se materializa nuestro amor por Cristo traducidos en acciones.
Juan Pablo II, 25 años después
El semanario Alfa y Omega nos ofrece unos textos sobre la figura de Juan Pablo II, firmados por grandes personalidades de la Iglesia Católica en España:
- Un Papa que ha abierto horizontes a la Iglesia.- Declaraciones del cardenal Antonio María Rouco Varela.
- Un profeta global.- El cardenal Álvarez Martínez, arzobispo emérito de Toledo, glosa para Alfa y Omega los 25 años de pontificado de Juan Pablo II, el Papa que ha introducido a la Iglesia en el tercer milenio.
- «Si no estuviera cansado, tendría mala conciencia».- Escribe el cardenal-arzobispo de Barcelona.
- Juan Pablo II despierta la conciencia de la Humanidad.- Escribe el Nuncio Apostólico de Su Santidad en España.
- Juan Pablo II: Cardenales de la Iglesia «hasta el derramamiento de sangre»
Homilía del Papa en el consistorio de creación de 31 nuevos purpurados
- Juramento de los cardenales antes de recibir el capelo cardenalicio
“El Papa ha demostrado el poder evangelizador de un místico”
Monseñor Julián Herranz ha sido uno de los 30 cardenales nombrados en el último consistorio. El Prefecto del Consejo Pontificio para la interpretación de los Textos Legislativos habla en diversas entrevistas de su admiración por Juan Pablo II y sobre su vida en el Opus Dei.
Ernesto Cofiño, perfil de un hombre del Opus Dei
Se ha publicado una nueva biografía sobre Ernesto Cofiño, un fiel del Opus Dei, casado, médico en Guatemala, de quien se ha abierto el proceso de canonización tras la fama de santidad que dejó entre los suyos.
Teresa de Calcuta, enriquecida por la pobreza
La Madre Teresa de Calcuta, beatificada por Juan Pablo II el pasado domingo, buscó “la unión con Cristo, que espera a sus discípulos, los consuela y los bendice en la pobreza y en la caridad”. Artículo del postulador de la causa de san Josemaría publicado por La Razón bajo el título ‘Teresa de Calcuta, modelo de caridad teologal’.
Artículos sobre Juan Pablo II y la Beata Teresa de Calcuta
EL Blog de FRA nos ofrece una selección de lo más interesante:
- Mis encuentros con Madre Teresa
- Semblanza de la Madre Teresa
- La última lección del Papa
- “Dale cariño”
- «Será Papa». La profecía del compañero de Karol Wojtyla
- El Papa visto por Mijail Gorbachov
- Juan Pablo II, el Papa de la paz
Juan Pablo II, un profeta en tiempos inciertos
Roma. El XXV aniversario de la elección de Juan Pablo II ha sido ocasión para hacer balance de uno de los pontificados más largos de la historia. Incluso desde fuera de la Iglesia católica, muchos testimonios significativos celebran que la palabra y los gestos del Papa hayan marcado un rumbo con elevada visión de humanidad, sin rendirse a fuerzas materialistas que parecían imparables. Como contraste, las críticas contra Juan Pablo II son más bien críticas contra la doctrina católica, pidiendo que se adapte a la modernidad.
Diego Contreras (Aceprensa).- Diarios y revistas de todos los países y tendencias han ofrecido durante estos días comentarios y semblanzas sobre el Papa, al tiempo que numerosas televisiones han emitido en directo algunos de los actos que se han celebrado en Roma, así como abundantes reportajes especiales. La efemérides ha coincidido con un momento en que la progresiva debilidad física del Pontífice ha hecho que los ojos de todos se fijaran como nunca en él. Y ocasiones no han faltado, pues, a pesar de los achaques, la actividad del Papa ha sido particularmente intensa en la última semana: beatificación de Madre Teresa de Calcuta, audiencias generales, misa de aniversario, concierto y otros actos celebrativos, consistorio y misa con los cardenales, e incluso asistió desde la ventana del apartamento pontificio a los fuegos artificiales que le ofreció el ayuntamiento de Roma.
Fragilidad a la luz del sol
En los meses pasados nos hemos ido acostumbrando a un Papa incapaz de caminar. Como es lógico, los nuevos padecimientos, y en concreto la dificultad de habla, producen mayor sobresalto, de ahí los gestos de inquietud de cuantos le contemplan. Paradójicamente, esta limitación se ha empezado a convertir en un nuevo componente de su comunicación con los fieles: basta observar los aplausos con los que la multitud conmovida sostiene y conforta su esfuerzo por pronunciar parcialmente una homilía. “Su voz tiembla, pero regala energía a 20.000 fieles”, titulaba La Nazione (16 de octubre) la crónica de una audiencia general.
El mismo testimonio del Papa, que va adelante a pesar de las dificultades, es algo que interpela al corazón de cada uno. Se dan cuenta hasta los niños: “Lo que más admiro es cómo llevas a cabo todas tus responsabilidades: yo a duras penas acabo los deberes”, escribe un chico de doce años en un libro de cartas dirigido al Papa (The New York Times, 11 de octubre).
Desde una perspectiva de fe, se entiende que su alumno y amigo, Tadeusz Styczen, afirme: “Es la hora más bella de su pontificado, porque puede llevar la Cruz de Cristo” (La Repubblica, 17 de octubre). Es comprensible que, para algunos, tanta exposición, y en tales condiciones, tenga visos de ensañamiento mediático: pero tal vez sea beneficiosa la presencia pública de un anciano enfermo, cuyo poder no es la fortaleza física, para una sociedad que parece encumbrar el glamour, es decir, las apariencias.
Logros y críticas
Los evidentes logros de este pontificado han quedado abrumadoramente recogidos en los comentarios de la prensa internacional con motivo de los 25 años (ver servicio 145/03). En este contexto, es ilustrativo hacer referencia también a las críticas más recurrentes que se han formulado durante estos días.
Por lo general, se trata de breves pasajes incluidos en algunas crónicas, con los que se pretende equilibrar un balance considerado demasiado positivo. Se usan con ese fin apostillas del tipo “pero, para sus críticos…”, u otras similares, con las que se da voz –presentándolos en condiciones de igualdad– a puntos de vista contrastantes, de modo que se ofrece así una impresión de ecuanimidad.
En otros casos, las críticas ocupan artículos completos, en los que no se salva literalmente nada del pontificado. Casos emblemáticos son los del teólogo suizo Hans Küng (publicado, entre otros, por El País, 15 de octubre) y el norteamericano Daniel C. Maguire, de Marquette University (Los Angeles Times, 17 de octubre). Lo más llamativo es que son ataques que se lanzan desde posiciones teóricamente católicas. Küng vuelve a repetir lo que viene diciendo desde hace años, con la rigidez propia de un tradicionalista del disenso.
“No deben llamar a engaño las masas de las manifestaciones papales –afirma Küng–: son millones los que bajo este pontificado han ‘huido de la Iglesia’ o se ha retirado al exilio interior”. Las masas que acuden a las “manifestaciones papales” puede que no sean perfectas, pero no se entiende por qué hay que suprimirlas de un plumazo autoritario. Esa es la conclusión al contemplar –en el momento de escribir estas líneas– las decenas de millares de personas que abarrotan la plaza de San Pedro y alrededores para asistir a la beatificación de la Madre Teresa de Calcuta. No cabe sino recordar aquello de que si la realidad no coincide con la teoría, peor para la realidad.
“Marketing” fallido
La opinión de un diario, no ciertamente papista, ayuda a situar en su contexto lo de la “huida de las masas”. “El logro más importante del Papa ha sido mantener el mensaje cristiano como una fuerza vibrante en una época en la que la religión se ha convertido en algo irrelevante para las sociedades materialistas o en una fuente de división”, comenta en un editorial The Times (17 de octubre). “Si el Papa hubiera estado menos seguro de su fe o hubiera tenido menos integridad intelectual, la Iglesia habría sucumbido ante las fuerzas contradictorias del materialismo y la apatía. Por el contrario, ha seguido siendo la roca sobre la que la Iglesia está construida”, concluye el diario londinense.
La dimensión oculta
“En estos 25 años –afirma Uwe Siemon-Netto– me he encontrado en la extraña posición de tener que defender, un luterano, al Papa contra la ira de algunos católicos. No, no es un pontifex maximus confortable. La fe que predica y vive no es un embutido del que puedes cortar rodajas según tu apetito” (UPI, 15 de octubre). En la misma longitud de onda se mueve un editorial del Daily Telegraph (17 de octubre) cuando concluye que “mucho de lo que el Papa ha dicho y hecho todavía se malinterpreta, pero su contribución a la humanidad es evidente. Como sus predecesores León Magno y Gregorio Magno, Juan Pablo II ha defendido la libertad y la civilización contra la barbarie. Para el mundo secular, éste es el auténtico significado del más espiritual de nuestros contemporáneos”. Para El Mercurio (19 de octubre), el Papa “viejo, encorvado, enfermo, sigue electrizando con la fuerza de su espíritu. Como los antiguos profetas dice, contra su tiempo, lo que su tiempo debe oír”.
Hay una dimensión en la actuación del Papa que no es traducible en elencos de cifras o de récord, pero que da sentido a todo lo demás. Como ha escrito Marco Politi (La Repubblica, 11 de octubre), “existe un secreto para la energía que Wojtyla despliega como líder espiritual y político al mismo tiempo. Lo ha desvelado el nuevo cardenal Jean-Louis Tauran, ministro de Asuntos Exteriores del Vaticano durante trece años: ‘Imaginarse al Papa sentado en su despacho elaborando una estrategia con la ayuda de un atlas y voluminosos informes es un completo error. ¡No! Las grandes decisiones de este pontificado siempre se han gestado y tomado de rodillas, frente al tabernáculo de su capilla privada’”.
Teresa de Calcuta: ¿Ángel o demonio?
Las grandes figuras de la historia siempre han levantado comentarios a su paso, tanto en vida como tras su muerte. La beata Teresa de Calcuta no es una excepción. Al tiempo que es admirada mundialmente por su labor junto a los más pobres, también es criticada desde algunos sectores de la sociedad. Se le acusa de utilizar la solidaridad como rampa de lanzamiento a la fama, de codearse con la elite mundial, de manejar grandes sumas de dinero y de no curar a sus enfermos.
Sorprende todo esto ¿no creen? Jamás se me hubiera ocurrido que desde un centro de sidosos en Calcuta –una de las ciudades con más miseria- se pudiera levantar una gran multinacional. Aunque bien es verdad que sus detractores la acusan de no vivir entre sus enfermos. Tal vez se la imaginan en un rascacielos de Nueva York. ¿Han oído alguna vez algo tan disparatado? Realmente hay que tener una gran imaginación.
Sin embargo, aunque las declaraciones de Hitchens, Umbral y compañía provoquen hilaridad, el asunto es muy serio. Vivimos en una sociedad empeñada en ensuciar lo puro, en buscarle el lado oscuro a lo transparente. ¿Por qué? ¿Qué interés puede tener estas personas en mancillar el nombre de gente buena? En mi opinión las razones de sus calumnias son numerosas. No obstante yo querría centrarme en una: el triunfo de la mediocridad.
Siempre supone mayor esfuerzo construir que destruir; es más fácil hacer mal que hacer bien. Por esta razón, para aquellos que han elegido el cómodo camino de la vulgaridad, resulta incómodo que haya gente que luche por un mundo mejor. Es mas, lo consideran imposible y por eso buscan pruebas que los desprestigien. Sin embargo la realidad es bien distinta: se puede pasar por la vida haciendo el bien, y la Madre Teresa es un gran ejemplo de ello.
¿Qué manejaba grandes sumas de dinero? Es lógico, para cuidar a sus enfermos necesitaba recursos económicos y materiales. Lo que contrasta con lo poco que le importaba su propio sustento y su salud. ¿Qué no curaba a los enfermos? Eso puede ser verdad. Aunque también es cierto que en muchos casos las enfermedades resultaban incurables. Ella les proporcionaba algo mucho más importante que una prolongación de la vida o inyecciones para disminuir el dolor. Les daba su amor y su compañía, estaba a su lado para que no se sintieran solos. Y puede que eso valga más que la propia curación.
Carlos González Martínez. Piensaunpoco.com
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