La violencia domstica y las estadsticas maltratadas

En España hay una creciente sensibilidad social hacia la violencia doméstica, con un gran relieve mediático y político. Pero los modos oportunos de abordar el problema dependen también de su magnitud. Pues no es lo mismo tratarlo como una situación de riesgo para las mujeres en general, debida a la dominación masculina, que como una patología grave pero circunscrita.

Ignacio Aréchaga

30/6/2004.-

Cabría esperar que hubiera datos bien contrastados sobre un fenómeno alarmante que atrae la atención pública desde hace años. Sin embargo, cuando se intenta profundizar un poco se observa que las cifras fiables se mezclan con estimaciones y conjeturas.
Mujeres asesinadas

Mujeres asesinadas

La manifestación extrema de esta violencia es el número de mujeres asesinadas, que pasó de 33 en 1997 a 52 en 2002 y a 66 en 2003 [ver tabla 1], aunque no siempre coinciden las cifras según fuentes oficiales. Pero hay que tener en cuenta que hasta 2002 se incluía solo a víctimas causadas por el cónyuge y la pareja de hecho, mientras que a partir de ese año incluye también a quienes han muerto a manos de ex cónyuge, compañero sentimental, ex compañero, novio y ex novio. Es decir, se ha ampliado el concepto y las cifras de hoy no son comparables con las anteriores a 2002.

El modo de presentar las cifras (en este como en cualquier otro fenómeno) también influye en la percepción pública. Decir que cada cinco días muere una mujer por violencia doméstica impresiona más que decir que murieron 66 el año pasado.

Además, las muertes por violencia doméstica han adquirido un relieve mediático que, por una parte, contribuye a aumentar la sensibilidad social hacia esta lacra, y por otra le da un peso desproporcionado. En los últimos tiempos, siempre que se produce una muerte por violencia doméstica es noticia de portada en los telediarios con todo tipo de detalles, lo cual a la vez traduce y acentúa la alarma social. Cabe preguntarse cuál sería la alarma ante la siniestralidad laboral, si todos los telediarios incluyeran una noticia sobre las muertes por accidente de trabajo, que se producen a una media de 4,8 por cada día laborable (1.033 víctimas en 2003).

El tópico del machista mediterráneo

Esta creciente alarma puede hacer pensar que la violencia doméstica es excepcionalmente alta en España dentro del contexto europeo. No son fáciles las comparaciones internacionales, pues las estadísticas no se basan siempre en los mismos criterios. De todos modos, un índice bastante homogéneo puede ser el de muertes de mujeres a manos de cónyuge, compañero o ex pareja. En un estudio sobre “Violencia contra la mujer en las relaciones de pareja”, que es el único que suele citarse, el Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia comparó los datos obtenidos en 13 países europeos respecto al año 2000. En esta clasificación, España no parecía ser un país particularmente violento contra las mujeres, ya que quedaba en noveno lugar con 2,4 asesinatos por cada millón de mujeres mayores de 14 años.

A la luz de este estudio, la idea de que el español es particularmente machista y que el origen de esta violencia radica en la desigualdad entre los sexos, se desdibuja. Entre los países con mayor prevalencia de muertes femeninas por violencia doméstica están algunos nórdicos que siempre han tenido a gala la igualdad entre hombre y mujer, como Finlandia (con una tasa del 8,6), Noruega (6,5), Dinamarca (5,4) o Suecia (4,5). El caso extremo es Rumania (12,6).

Más denuncias por malos tratos

Una tendencia evidente es que las denuncias por malos tratos han ido aumentando. Esto puede querer decir tanto que hay más violencia doméstica como que ahora se denuncia más que antes, o una mezcla de ambas cosas [ver tabla 2].

Por primera vez, el Consejo General del Poder Judicial ha publicado el pasado junio un estudio estadístico sobre la actividad de los juzgados en casos de violencia doméstica en 2003. Este estudio da una cifra más abultada de denuncias (76.267) que la del Ministerio del Interior (unas 59.000). Del estudio del CGPJ se desprenden algunos datos que pueden ser significativos [ver tabla 3]:

— Se retiraron a petición del denunciante el 13,2% de las denuncias.

— Nueve de cada diez presuntas víctimas de la violencia doméstica fueron mujeres. Pero también hay mujeres agresoras: un 12% de las personas enjuiciadas y un 7,8% de las condenadas fueron mujeres. Con lo que hay motivos para preguntarse por qué el proyecto de ley sobre violencia doméstica que ha propuesto el gobierno prevé penas mayores para el varón agresor que para la mujer. El que nueve de cada diez víctimas sean mujeres puede justificar una atención especial en las medidas de protección de la mujer; pero no una discriminación en las penas por idéntica conducta agresora.

— Cuatro de cada diez personas juzgadas son absueltas. En este campo, como en cualquier otro, una denuncia representa la visión de una de las partes; otra cosa es la capacidad de probarla o su adecuación a la realidad. Los jueces decidieron sobreseer 5.016 casos, por no observar falta ni delito.

— La violencia doméstica es proporcionalmente mayor entre la población extranjera, un dato que no se suele destacar pero que es importante para comprender y prevenir este fenómeno.

Entre las víctimas que denunciaron su caso en 2003, hay 1,21 mujeres españolas por cada mil, mientras que hay 6,5 víctimas por cada mil extranjeras empadronadas. También en 2002, según datos del Instituto de la Mujer, casi el 30% de las denuncias que fueron presentadas por mujeres correspondieron a extranjeras. Ciertamente, tan alarmante es que sufra la violencia una española como una ecuatoriana o una marroquí. Pero parece claro que las dificultades de la inmigración –con problemas económicos, laborales, de vivienda…–, así como la menor consideración de la mujer por parte de algunas culturas, crean tensiones familiares y son factores de riesgo de violencia doméstica. Por lo tanto, una labor de prevención exigiría esforzarse en elevar la situación de la mujer inmigrante.

Igualmente, entre los hombres condenados por violencia doméstica, el 15,8% eran extranjeros, porcentaje muy superior al de su representación en la población total.

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¿Dos millones de víctimas?
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El maltrato “técnico” en la encuesta sobre “Violencia contra la mujer”