“Alba”

Javier Arnal
“Alba” es un semanario que afronta periodísticamente los grandes temas éticos de nuestros días, y presenta, con viveza y actualidad, la perspectiva católica… Enhorabuena a Esteban y “Alba”.
“Alba” es un semanario que se viene publicando en la provincia de Castellón desde hace poco más de un mes. Si no me fallan mis datos, se han publicado 5 números.

Desde su primer número, ha despertado la atención en muy diversas capas sociales. Constituye toda una novedad, también en el ámbito periodístico nacional. Rompe moldes, a base de una innegable profesionalidad, que se ha reconocido en los medios de comunicación castellonenses y de toda índole: también, como no podía ser de otra manera, en diversas páginas web, siempre ágiles y perspicaces para informar y comentar las novedades previsibles o las confirmadas de los medios de comunicación.

Es un semanario que no compite con ningún medio, porque es el único de sus características. Lo de atreverse a innovar queda muy bien en las intenciones o anuncios programáticos, pero siempre vienen luego las reticencias o “rebajas” de la experiencia o de la comodidad. Pocos innovan en la práctica.

“Alba” no compite con ningún medio, pero a la vez es un reto para toda persona que demanda una publicación que afronte periodísticamente los grandes temas éticos de nuestros días y quiera conocer, con viveza y actualidad, la perspectiva católica de esos debates o cuestiones que suscita la febril vitalidad de nuestro tiempo, tal vez por eso más necesitado de referencias y razones que faciliten su comprensión y asimilación. Cuestiones de ámbito estatal o actividades de Castellón se tratan por igual. Sin lenguajes ni aires de sacristía: unos profesionales que quieren, por supuesto, informar de la Iglesia Católica, de la diócesis, en directo y con voz propia.

Lo pide toda la sociedad: padres, educadores, profesionales de los medios, asociaciones culturales, universitarios. Quien tenga apertura de espíritu se plantea esa necesidad, hasta ahora no fácil de cubrir para el gran público. Los especialistas siempre han tenido y tienen apoyos, datos y fuentes, pero una globalización cultural como la nuestra exige una divulgación acorde con las nuevas posibilidades.

“Alba” está dirigida por el periodista Carlos Esteban. Mi enhorabuena por el reto que ha asumido, y por los primeros números, cada uno de ellos con tema de portada del mayor interés ético, ofreciendo enfoques y razones. Bien maquetado. Cada número ha ido superándose. Además, su financiación se plantea por vías totalmente profesionales: publicidad, suscripciones y venta. Que nadie piense en una publicación exclusivamente “de parroquia”: en ellas se venderá y se está difundiendo, pero su calidad hará que pronto la encontremos en kioscos, librerías, etc.

El Obispado no responde de su elaboración ni financiación, totalmente en manos de profesionales de la comunicación. Me gusta el planteamiento, al igual que a otros muchos que han opinado en estos días. Que haya medios de orientación católica sin tutelajes eclesiásticos empresariales: cada uno, a lo suyo. Enhorabuena a Esteban y “Alba”.