***Escena en el Ayuntamiento de San Francisco***

“Siguiente.”
“Buenos dias, quería pedir una licencia de matrimonio”
“¿Nombres?”
“Tim y Jim Jones”
“¿Jones? ¿Son familiares?”
“Si, somos hermanos”
“¿Hermanos? No pueden casarse”
“¿Por qué no? ¿No están dando licencias de matrimonio a parejas del
mismo sexo?”
“Si, a miles. Pero no a hermanos. ¡Eso es incesto!”
“¿Incesto? No, nosotros no somos gays”
“¿No son gays? ¿Entonces por que quieren casarse?”
“Por los beneficios fiscales que reporta, por supuesto. Y además nos
queremos. Por otro lado, no tenemos mas pretendientes”
“Pero estamos dando licencias de matrimonio a parejas de gays y
lesbianas a las que les ha sido denegada una protección equitativa ante
la ley. Si no sois gays, podeis casaros con una mujer”
“Un momento. Un gay tiene el mismo derecho a casarse con una mujer que
yo. Pero sólo porque yo no soy gay no significa que me quiera casar con
una mujer. Yo me quiero casar con Jim, ¿Es que me va a discriminar
porque no somos gays?”
“De acuerdo, de acuerdo, aqui tiene su licencia. Siguiente”

“Hola. Estamos aquí porque queremos casarnos”
“¿Nombres?”
“John Smith, Jane James, Robert Green y June Johnson”
“¿Y quien se quiere casar con quien?”
“Todos nos queremos casar con todos”
“¡Pero si sois cuatro!”
“Correcto. Verá, es que somos bisexuales. Yo amo a Jane y a Robert, Jane
me quiere a mi y a June, June quiere a Robert ya Jane y Robert nos ama a
June y a mi. Casarnos todos juntos es la unica manera que tenemos para
expresar nuestras preferencias sexuales en el matrimonio”
“Lo siento, solo estamos dando licencias a parejas de gays y lesbianas”
“O sea, que están discriminando a los bisexuales”
“No, lo que ocurre es que la idea tradicional es que el matrimonio es
para parejas”
“¿Desde cuando están ustedes siguiendo la tradición?”
“Bueno, en algún sitio tiene que estar el límite…”
“¿Quién lo dice? No hay razón para limitar el matrimonio a las parejas.
Cuantos más, mejor. Además, ¡exigimos nuestros derechos! El alcalde dice
que la constitución garantiza la misma protección para todos bajo la
ley. ¡Denos nuestra licencia de matrimonio!”
“De acuerdo, de acuerdo, aquí la tiene. Siguiente”

“Hola, quería una licencia de matrimonio”
“¿A qué nombres, por favor?”
“David Deets”
“¿Y el otro hombre?”
“Solo David Deets. Me quiero casar conmigo”
“¿Casarte contigo? ¿Qué quieres decir?”
“Bueno, mi psiquiatra dice que tengo persobalidad doble, de modo que
quiero que se casen. Quizá entonces me rebajen los impuesto al hacer la
declaración conjunta”