Enstein: “El universo manifiesta una inteligencia superior infinita”

“A todo investigador profundo de la naturaleza le sobrecoge una especie de sentimiento religioso porque no concibe que sea él el primero en haber visto las relaciones delicadísimas que contempla”

En los comentarios del profesor Ros al libro de Duve, se repasan algunos de los conocimientos científicos en los que considera que puede aparecer conflicto entre ciencia y religión. Uno de ellos es el que hace referencia a la aparición de la vida. Dice Duve que “La vida es parte del universo; es una manifestación normal de la materia y obedece las leyes de la materia.” Correcto en lo que hace referencia a la vida animal. Pero no se pueden englobar aquí las manifestaciones del espíritu humano que son obras de la libertad. Y no hay prueba científica que demuestre lo contrario.

Y continúa: “Todos los seres vivos incluidos los humanos, son descendientes de una única forma ancestral de la cual han heredado todas sus propiedades compartidas básicas”. Tampoco en ello hay contradicción con las creencias religiosas siempre que se acepte que inteligencia y voluntad no son “propiedades compartidas”, puesto que solo las tiene el hombre. A pesar de ello, Ros considera que la evolución no es aceptada de manera general por los círculos religiosos. No sé a qué círculos puede referirse, pues la doctrina católica sí acepta la evolución siempre que no considere el alma humana como un epifenómeno de la materia, y que en algún momento del proceso evolutivo ha intervenido Dios creando de la nada un alma racional para ese organismo vivo que a partir de aquel momento es un ser humano.

También ve Ros un posible conflicto en el hecho de que “la vida apareció de manera natural, por acción únicamente de las leyes físicas y químicas, sin necesidad de una intervención divina especial para instilar vida en la materia”. Existiría conflicto si esas leyes físicas y químicas las hubieran creado los científicos. Pero no; solo las han descubierto. Es Dios quien las ha creado con todas sus potencialidades, y quien dispuso el orden en la naturaleza para que la evolución se produjera en un determinado sentido. Lo sugería Einstein al decir “A todo investigador profundo de la naturaleza no puede menos de menos de sobrecogerle una especie de sentimiento religioso, porque le es imposible concebir que haya sido él el primero en haber visto las relaciones delicadísimas que contempla. A través del universo incomprensible se manifiesta una inteligencia superior infinita”

Duve no acepta la separación entre materia y espíritu y considera que la capacidad de raciocinio aparece como consecuencia del aumento enorme pero gradual de las interconexiones neuronales de la corteza cerebral en algún momento de la evolución de nuestra especie. Tal opinión no está demostrada científicamente. No deja de ser eso: una opinión, o en el mejor de los casos una hipótesis.

Y el profesor Ros afirma por su cuenta que la ciencia no reconoce la posibilidad de vida después de la muerte. Es otra afirmación gratuita -dicho sin menosprecio alguno-. Tan solo quiero decir que si bien la ciencia no puede afirmar esa existencia, tampoco puede demostrar lo contrario. Ante la posibilidad de otra vida la ciencia lo único que puede decir es no sé; es algo que sobrepasa mis posibilidades.

Con todo, quiero recalcar la rectitud de intención y la honradez intelectual de Christian de Duve y de Joandomènec Ros. Pienso no obstante que se equivocan en muchas de sus aseveraciones porque parten de un postulado equivocado como es la negación de la existencia de una realidad que no sea la «naturaleza», es decir, el universo de todo lo que es cuerpo. Y como consecuencia no aceptan la existencia de lo espiritual como realidad objetiva independiente de la materia, lo cual no deja espacio ni para el alma espiritual ni para la existencia de Dios. Realidades éstas, que al no ser objeto de experimentación sensible la ciencia no pude probar. Pero el que no puedan verificarse científicamente no significa que no existan. Algo que no admite el cientifismo naturalista que considera, cual nuevo materialismo teórico, que la razón humana puede explicarlo todo por medio de la ciencia. Postura a la que le falta la humildad suficiente para reconocer que el hombre, ni es la medida de todas las cosas ni puede fundamentar todo lo que existe pues hay verdades que le trascienden.

Federico Gómez Pardo

2 comentarios hasta ahora

  1. D´ors on

    No, no; nos amamos todavía:
    el amor en nosotros se está haciendo,
    como el vino en las cubas.

    No, no digas
    que nos queremos.
    deja que los años
    le vayan consumiendo a nuestras vidas
    los desamores, deja que fermenten
    las promesas.

    Así, cuando seamos
    dos viejecitos blancos y una sola,
    una pequeña historia compartida,
    podremos, a las puertas de la muerte,
    decir que nos amamos y ofrecernos
    el vino del amor dándonos gracias.

  2. D´ors on

    No, no; nos amamos todavía:
    el amor en nosotros se está haciendo,
    como el vino en las cubas.

    No, no digas
    que nos queremos.
    deja que los años
    le vayan consumiendo a nuestras vidas
    los desamores, deja que fermenten
    las promesas.

    Así, cuando seamos
    dos viejecitos blancos y una sola,
    una pequeña historia compartida,
    podremos, a las puertas de la muerte,
    decir que nos amamos y ofrecernos
    el vino del amor dándonos gracias.


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