Reflexiones de Sabino Arana
“El bizkaino es de andar apuesto y varonil; el español o no sabe andar, o si
es apuesto, es tipo femenino”. Bizkaitarra, nº 29.
“Es preciso aislarnos de los maketos. De otro modo, aquí en esta tierra que
pisamos, no es posible trabajar por la gloria de Dios”. Bizkaitarra, nº 19.
“Nosotros, los vascos, evitemos el mortal contagio, mantengamos firme la
fe de nuestros antepasados y la seria religiosidad que nos distingue, y
purifiquemos nuestras costumbres, antes tan sanas y ejemplares, hoy tan
infestadas y a punto de corromperse por la influencia de los venidos de
fuera”. La Patria, nº 39.
“Conste que desde luego que de ese roce del maketo con el bizkaino solo
brotan en este país irreligiosidad e inmoralidad. Eso lo demuestran los
hechos y se explica perfectamente”. Bizkaitarra, nº 6 bis.
“Ya hemos indicado, por otra parte, que el favorecer la irrupción de los
maketos es fomentar la inmoralidad en nuestro país; porque si es cierto
que las costumbres de nuestro Pueblo han degenerado notablemente en
esta época, débese sin duda alguna a la espantosa invasión de los
maketos, que traen consigo la blasfemia y la inmoralidad”. Bizkaitarra, nº
10.
“Nosotros odiamos a España con nuestra alma, mientras tenga oprimida a
nuestra Patria con las cadenas de la esclavitud. No hay odio que sea
proporcionado a la enorme injusticia que con nosotros ha consumado el
hijo del romano. No hay odio con que puedan pagarse los innumerables que
nos causan los largos años de dominación”. Bizkaitarra, nº 16.
“Nosotros a ningún maketo, a ningún españolista odiamos tanto como al
español o españolista que, conociendo de alguna manera la historia de
Bizkaya, se la da falseada, adulterada y españolizada al pueblo bizkaino,
para servirse del en provecho de algún partido español”. Bizkaitarra, nº 22
“Ese camino del odio al maketismo es mucho más directo y seguro que el
que llevan los que se dicen amantes de los Fueros, pero no sienten rencor
hacia el invasor”. Bizkaitarra, nº 4.
“¡Cuándo llegaran todos los bizkainos a mirar como enemigos suyos a todos
los que les hermanan con los que son extranjeros y enemigos naturales
suyos!”. Bizkaitarra, nº 22.
“Les aterra oír que a los maketos se les debe despachar de los pueblos a
pedradas. ¡Ah la gente amiga de la paz..! Es la mas digna del odio de los
patriotas”. Bizkaitarra, nº 21
“Cuando el pueblo español se alzo en armas contra el agareno invasor y
regó su suelo con sangre musulmana para expulsarlo, obro con caridad.
Pues el nacionalismo bizkaino se funda en la misma caridad.” Bizkaitarra,
nº 28.
“Gran numero de ellos parece testimonio irrecusable de la teoría de
Darwin, pues mas que hombres semejan simios poco menos bestias que el
gorila: no busquéis en sus rostros la expresión de la inteligencia humana ni
de virtud alguna; su mirada solo revela idiotismo y brutalidad”. Bizcaitarra,
nº 27.
“Antiliberal y antiespañol es lo que todo bizkaino debe ser”. Bizkaitarra, nº
1.
“En pueblos tan degenerados como el maketo y maketizado, resulta el
sufragio universal un verdadero crimen, un suicidio”. Bizakaitarra, nº 27.
“El roce de nuestro pueblo con el español causa inmediata y
necesariamente en nuestra raza ignorancia y extravío de inteligencia,
debilidad y corrupción de corazón”. Baserritarra, nº 11.
“La fisionomía del bizkaino es inteligente y noble; la del español
inexpresiva y adusta. El bizkaino es nervudo y ágil; el español es flojo y
torpe. El bizkaino es inteligente y hábil para toda clase de trabajos; el
español,. Es corto de inteligencia y carece de maña para los trabajos más
sencillos. Preguntadselo a cualquier contratista de obras, y sabréis que un
bizkaino hace en igual tiempo tanto como tres maketos juntos”. Bizkaitarra,
nº 29.
“El bizkaino es laborioso; el español perezoso y vago”. Bizkaitarra, nº 29.
“El bizkaino degenera en carácter si roza con el extraño; el español
necesita de cuando en cuando una invasión extranjera que lo civilice”.
Bizkaitarra, nº 29.
“Oídle hablar a un bizkaino, y escuchareis la más eufórica, moral y culta de
las lenguas; oidle a un español, y si solo le oís rebuznar, podéis estar
satisfechos, pues el asno no profiere voces indecentes ni blasfemias”.
Bizkaitarra, nº 29.
“Entre él cumulo de terribles desgracias que afligen a nuestra amada
Patria, ninguna tan terrible y aflictiva, juzgada en sí misma cada una de
ellas, como el roce de sus hijos como el roce con los hijos de la nación
española”. Baserritarra, nº 11.
“Muchos son los euskerianos que no saben euskera. Malo es esto. Son
varios los que lo saben. Esto es peor. Gran daño hacen a la patria cien
maketos que no saben euzkera. Mayor es el que le hace solo maketo que lo
sepa. Para el corazón de la Patria, cada vasco que no sabe euzkera es
una espina; dos espinas cada vasco que lo sabe y no es patriota; tres
espinas cada español que habla euzkera”. Baserritarra, nº 8.
“Etnográficamente hay diferencia entre ser español y ser euskeriano, la
raza euskeriana es sustancialmente distinta a la raza española”.
Bizkaitarra, nº 11.
“Si fuese moralmente posible una Bizcaya foral y euzkeldun, pero con raza
maketa, su realizacion seria la cosa más odiosa del mundo, la más rastrera
aberración de un pueblo”. Bizkaitarra, nº 4
“¡Ya lo sabéis, Euzkeldunes, para amar el Euzkera tenéis que odiar a
España”. Bizkaitarra, nº 31.
“Si hubieran estudiado una miaja de Geografía política y hubiesen tenido
una apizca de sentido común, sabrían que al norte de Marruecos hay un
pueblo cuyos bailes peculiares son indecentes hasta la fetidez, y que otro
al norte de este segundo pueblo hay otro cuyas danzas son honestas y
decorosas hasta la perfección; y entoncesn les chocaria que el alcalde de
un pueblo euskeriano prohibiese bailar al uso maketo, como es hacerlo
abrazado a la pareja, para restaurar en su lugar el baile nacional de
Euskeria”. Baserritarra, nº 11.
“Morir por la patria, como por la patria se entienda no un pedazo de este
planeta que llamamos Tierra, ni un grupo físico de estos habitantes suyos
que llamamos hombres considerado solo en orden a su bienestar material,
sino la sociedad, pueblo, nación, o gran familia a que por naturaleza
pertenezca uno, constituida y organizada en orden al santo fin de toda
sociedad de hombres: no es morir por causa mundana, sino morir por dios,
fin ultimo de todas las cosas”. Baserritarra, nº 4.
“Con esa invasión maketa,…la impiedad, todo genero de inmoralidad, la
blasfemia, el crimen, el libre pensamiento, la incredulidad, el socialismo, el
anarquismo..todo es obra suya”. Bizkaitarra, nº 19.
“Que el obrero catalán se lance en brazos del socialismo o del anarquismo,
no puede sorprendernos. Pero que los jóvenes vascos busquen en las
promesas de gente invasora…”. La Patria, nº 18.
“Lo que es realmente extraño es que haya un solo obrero euskeriano entre
los socialistas.. ¿Por qué los obreros euskerianos no se asocian entre si
separándose completamente de los maketos y excluyéndolos en
absoluto?”. Baserritarra, nº 5.
“Cien vidas que tuviera, cien padres, cien madres, cien hermanos, cien
esposas y cien hijos, ahora mismo los daría todos, si de ello se siguiera la
salvación de mi patria”. Bizkaitarra, nº 101.
“Dichosos aquellos antepasados nuestros que perdieron su vida por
mantener incólume la independencia de Bizkaya”. Bizkaitarra, nº 15.
“Ningún bizkaino digno de este nombre podría ya vivir en su patria, si no
tuviese la esperanza de vengarla algún día”.
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Replica
Declaraciones de Antonio Cánovas del Castillo, presidente del Gobierno de la Monarquía española que aboliera los ordenamientos forales vascos, hechas en 1896 al periódico francés “Le Journal”:
«(…) creo que la esclavitud era para ellos (los negros de Cuba) mucho mejor que esta libertad que sólo han aprovechado para no hacer nada y formar masas de desocupados. Todos los que conocen a los negros le dirán que en Madagascar, como en el Congo y en Cuba, son perezosos, salvajes, inclinados a obrar mal, y que es preciso manejarlos con autoridad y firmeza para obtener algo de ellos. Estos salvajes no tienen otros dueños que sus instintos, sus apetitos primitivos».
Cánovas fue defensor de la superioridad de unas razas sobre otras, partidario de la esclavitud y contrario a la democracia y al sufragio universal. Pero todo ello no parece obstáculo suficiente para que la historiografía española no le valore hoy en día muy positivamente, como «padre» de la patria y el Estado español.