Navarro-Valls: Juan Pablo II ha revolucionado la imagen del Papado

Madrid.–El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls, pronunció ayer una conferencia durante un acto de homenaje de la Embajada de Italia en España al Papa, con motivo del XXV aniversario de su pontificado. La conferencia, titulada «Juan Pablo II, un Pontificado en la modernidad», forma parte de las cuarenta manifestaciones y conferencias que ha organizado el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia en todo el mundo, a través de los Institutos Italianos de Cultura.

Durante el acto, que se celebró anoche en Madrid, intervinieron junto a Joaquín Navarro-Valls y el embajador de Italia en España; el arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal española, cardenal Antonio María Rouco, y el Nuncio de la Santa Sede en Madrid, monseñor Manuel Monteiro de Castro, entre otras personalidades.

Moldes culturales

Navarro-Valls expresó sobre la figura de Juan Pablo II que «ha revolucionado en estos 25 años la imagen del Papado, porque se salió de los moldes culturales establecidos para los Papas en cada época histórica. En lugar de decir lo que se espera del Papa, ha dicho sencillamente lo que él cree que el Papa debe decir. Se puede decir que Juan Pablo II representa y encarna una institución pero no que desempeña un papel».

Con respecto a la labor desarrollada desde la década de los 80 en el Vaticano, hizo balance de los cambios desarrollados: «En los veinte años que llevo, por mi trabajo, cerca del Papa he podido constatar el modo en que su extraordinaria libertad interior lo ha llevado a modificar y, al mismo tiempo, a actualizar, la tradición histórica que pesaba sobre la institución Pontificia. Y destacaré solamente un aspecto: hoy no se contempla al Papa como un gran administrador de la Iglesia, sino como el primero de sus apóstoles». Navarro-Valls añadió además que «su modo de ubicar la cuestión no es cargar al hombre con responsabilidades morales que no entiende, sino ayudarle a entender que la asunción de las responsabilidades morales al actuar es el único modo para llegar a ser lo que se es, es decir, persona humana».

Su modo de comunicar con la sociedad a través de los medios de comunicación fue otro de los aspectos que destacó Navarro-Valls. Y lo hizo con un lenguaje directo. «Desde el principio, Juan Pablo II comenzó a provocar a los periodistas aceptando sus preguntas y respondiéndolas con el mismo lenguaje. Aquellas conferencias de prensa en distintos idiomas en los pasillos del avión se convirtieron en habituales, a pesar de que algunos colaboradores intentaban disuadirlo debido a los riesgos que conlleva hablar en un clima informal», dijo el portavoz del Vaticano.

A continuación, expresó que «sus encuentros con periodistas se han demostrado como un medio muy eficaz para comunicar con la opinión pública de todo el mundo. No ha sido un Pontificado que transmite, de vez en cuando, mensajes grabados de antemano para los momentos importantes del año, como hacían sus predecesores, sino un Papa que participa de la dialéctica del periodismo moderno, aceptando sus reglas y aprovechándolas para transmitir los valores cristianos».

Lenguaje comprensible

Las dificultades del creyente para manifestar y transmitir su fe fue otro capítulo en la conferencia: «Se podría decir que la falta de fe es el mayor peso muerto de nuestra cultura, pero se nota, además, una extraordinaria dificultad del creyente para expresar su fe y manifestarla, pues falta un lenguaje comprensible a todos». Así, consideró que «los documentos magisteriales de Juan Pablo II manifiestan la voluntad de reconstruir conceptos».

Por último, Navarro-Valls señaló que «hasta los espíritus críticos con el Pontificado sienten que el problema de nuestro tiempo es la crisis de Dios, una desaparición que ha problematizado todos los problemas humanos», sin embargo, «este Pontificado ha ofrecido certezas sobre Dios y el hombre sobre las ruinas de cierto humanismo». (ABC 29/11/03)–

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