DEMASIADA DEMAGOGIA EN LAS PETICIONES DE GAYS Y LESBIANAS

El pasado lunes 24 de febrero, en el programa “Todo Madrid” (de Telemadrid), se organizó un coloquio-debate sobre las actuales peticiones de los colectivos de gays y lesbianas.

Como suele suceder en este tipo de programas, la falta de rigor brilla por su ausencia y al final todo queda en un batiburrillo de frases, ideas y opiniones, en los que la falta de claridad es notoria. Además la figura del presentador-moderador produce más desconcierto en el debate, pues interrumpe continuamente, de vez en cuando anuncia los siguientes temas del programa, y por supuesto con sus intervenciones se decanta por una de las posturas. Y por si esto no fuera suficiente sientan a la mesa a un número tal de invitados, que apenas tiene tiempo cada uno para dar su opinión.

En concreto en el debate de este pasado lunes, había dos representantes de los colectivos de gays y lesbianas, el presidente de Familia y Vida y un abogado de la familia. Por supuesto que entre el público, sólo se dio la palabra a dos parejas homosexuales (debe ser que una pareja heterosexual no puede opinar sobre estas cuestiones, pero eso si la tolerancia es un valor que se apropian para uso exclusivo estos colectivos homosexuales).

En primer lugar se estableció una primera polémica sobre el uso de la palabra “matrimonio”, pues los homosexuales alegan que tienen derecho a contraer matrimonio, pues bien, nadie les niega el derecho a vivir juntos y a que su unión tenga el reconocimiento que corresponda, pero a esa unión no se le puede llamar “matrimonio”, pues el matrimonio es la unión de un varón (en su virilidad) y una mujer (en su feminidad), con los fines y propiedades que le son propios, ya que no podemos olvidar que el matrimonio es de Derecho natural y responde a una ordenación de la naturaleza humana, por lo que el matrimonio responde a una ley natural.

Como ya es habitual, siempre se hacía alusión a tener tal o cual derecho (¡es curioso nunca hablan de obligaciones!), y por supuesto se habló del derecho a adoptar niños (parecer ser que los derechos de los niños están en otro lugar), y todo aliñado con frases de este tipo: “en China hay muchas niñas para adoptar, qué poco corazón demuestran quienes se niegan a que los homosexuales adopten niños”, es decir la táctica es dejar caer frases demagógicas con fuerte contenido emotivo. Conozco a varios matrimonios heterosexuales que llevan años tramitando una adopción y todavía no lo han conseguido, pero no salen en televisión diciendo que tienen “derechos”, porque piensan en primer lugar en el bien de esos niños, y en su necesidad de tener un padre y una madre.

También se manejan cifras con tal frivolidad, que unas veces se dice que en España hay 2 millones de homosexuales, otra vez que 3 millones, y mañana pueden decir que 10 millones, lo importante es presionar día a día. Los datos ofrecidos por estudios realizados con más rigor, hablan de cifras muy reducidas, precisando que la homosexualidad como tal, representa un número muy pequeño, otra cosa son las prácticas homosexuales (el probar de todo y con todos). Por cierto, no faltó la consabida alusión a la Iglesia, pero resulta llamativo que ninguno aporte datos sobre cuándo, quién, cómo, dónde, la Iglesia esté contra los homosexuales (repito, otra cosa son las prácticas homosexuales), pero lo importante es acuñar frases demagógicas.

Seguimos con los eslogan de siempre, y estos colectivos hablan de la sexualidad como “opción” (es decir elección de algo), cuando la sexualidad es una dimensión constitutiva de la persona humana, la cual afecta a los diversos estratos y dinamismos del ser humano. A este paso cualquier día aparece un colectivo diciendo que el varón tiene “derecho” a quedar embarazado.

En fin, esperemos que la sensatez y el sentido común se abran paso, sobre todo entre los políticos, aunque algunos como Gallardón, prefieran tener reuniones con organizaciones de gays y lesbianas, y por otro lado evita reunirse con organizaciones familiares, lo que son capaces de hacer algunos por conseguir un voto, aunque sea rosa.

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