Archivo de Enero 2003|Página de archivo por mes

Jos Jimnez Lozano La tarea de escribir implica soledad, rumia, pensares, reflexin

“La tarea de escribir implica soledad, rumia, pensares, reflexión”

Álvaro Bustos y Jerónimo José Martín
A pesar de ir con frecuencia a contracorriente, José Jiménez Lozano se ha convertido en un valor seguro de la literatura española actual, y en uno de sus más fecundos representantes. Autor de novelas, cuentos y cuadernos de notas, y destacado columnista, acaba de ser galardonado con el Premio Cervantes. Con este motivo ofrecemos algunos fragmentos de una entrevista que publicamos en marzo de 2000 realizada en el Colegio Mayor Santillana.
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29 de enero. San Pedro Nolasco (+1249)

Fue un rico comerciante, de origen provenzal, pero radicado en Barcelona. Entregaba sus ganancias para la redención de cautivos en el norte de África. Inspirado por la Virgen, fundó la Orden de los Mercedarios, dedicada a esto mismo, y la cual exigía de sus monjes un cuarto voto: quedar como rehenes si ello era preciso para liberar a los cristianos presos.

El Señor quería que en el siglo XIII naciera una Orden religiosa con unas características especiales: Redimir a los cautivos que tanto abundaban por las luchas continuas de religión. Muchos inocentes eran hechos rehenes y si no había oro para canjearlos, eran tratados bárbaramente como esclavos durante toda su vida. Esto destruía la libertad del hombre para la que ha sido creado. Pedro piensa seriamente este problema y le pide al Señor y a la Virgen María que le iluminen para ver lo que puede hacer.

La amistad le hizo tratar de cerca a dos grandes hombres que serán juntamente con él las piedras angulares de este edificio de la nueva Orden que el Señor quiere instituir en su Iglesia. La Orden de Redención de los Cautivos o de la Merced. San Pedro era ferviente devoto de la Virgen María. Acudía a Ella en todas sus necesidades. Un día, era el 2 de agosto de 1218, se le apareció la Virgen María, vestida de blanco y con un escudo en el pecho, y le dijo: “Es voluntad de mi santísimo Hijo y mía que fundes en el mundo una Orden que en mi honor deberá llamarse ORDEN DE LA VIRGEN MARÍA DE LA MERCED DE LA REDENCIÓN DE CAUTIVOS. El hábito será blanco en honor de mi pureza, en el pecho llevará una cruz roja en recuerdo de mi Hijo y el escudo del Rey al que sirves”.

Aquella misma noche se apareció también la Virgen de la Merced a San Raimundo de Peñafort, que será el gran jurista y legislador, y al rey D. Jaime I el Conquistador, con el mismo mensaje y mandato. El 10 de agosto era fundada la Orden. Pedro tiembla por si esto no podrá ir adelante. Y oye una voz que le dice mientras está en éxtasis: “No temas a nada ni a nadie, pequeño rebaño”. El Papa Gregorio IX, el 17 de enero de 1235, aprueba la Orden. Pedro es un alma de oración y penitencia extraordinarias. Él quiere clavarse en la Cruz como Jesucristo. Conoce a fondo que lo más esencial de Cristo es su “gran misericordia” y es lo que él quiere imitar. Hay que llegar al heroísmo de entregarse para rescatar a los cautivos. Es el “voto de redención” que añadirá a los tres tradicionales de la vida religiosa. Pedro ama a la Virgen con toda su alma. A Ella ofrece y entrega su Orden. Es un batallador que muere por Cristo y por sus hermanos.

Los franciscanos conventuales alimentan a cientos de niños rusos

Las autoridades rusas, por presión de la Iglesia ortodoxa, ponen trabas a la existencia de la Iglesia católica. Sin embargo, varias instituciones religiosas católicas mantienen su presencia en ese país y ejercen una labor no sólo misionera sino también caritativa.

Unos 50 Frailes Franciscanos Menores Conventuales, cuya Orden está presente en Rusia desde el siglo XIII, ofrecen asistencia a los más pobres, en particular los niños necesitados. Su obra ha alcanzado particular interés después de que un tribunal formado por periodistas rusos haya criticado a dos órganos de comunicación de Moscú por haber publicado artículos calumniosos contra los religiosos.

De acuerdo con una información distribuida por la agencia Zenit, en la ciudad de Kaluga cinco religiosos, junto a las autoridades locales y los directores de las escuelas públicas, distribuyen paquetes de comida una vez a la semana a 400 niños desamparados.

Uno de los centros más grandes para niños funciona en el convento de los frailes de San Petersburgo. Su primer piso se ha convertido en comedor para 40 niños. El convento de San Petersburgo desde hace más de cinco años ha montado un comedor al que acuden 300 vagabundos.

Cada semana, los hermanos y los postulantes del convento de Moscú (hay diez) van a una casa para ancianos, para estar con estas personas abandonadas por los parientes y vecinos. Los franciscanos lavan a los ancianos, les alimentan, hablan con ellos. En la capital rusa las Religiosas de la Orden fundada por la Madre Teresa de Calcuta colaboran con los franciscanos.

En Astrakán, las autoridades han restituido a los frailes los bienes inmuebles que les habían pertenecido antes de la revolución bolchevique para que los dediquen a obras de beneficencia. En esa ciudad, ofrecen una casa temporal a emigrantes de Asia Central. Uno de los católicos de la parroquia de esa ciudad, un educador, ha fundado un pequeño orfanato para diez niños.

Desde hace tres años, los franciscanos tienen que afrontar un gran problema: se han endurecido las leyes sobre la entrada de ayuda humanitaria a Rusia, pues algunas personas en el país se habían enriquecido con los programas de asistencia. Ahora, los franciscanos deben pagar impuestos aduaneros por los alimentos y otras mercancías que reciben para desarrollar su obra de caridad.

Nombre y apellidos en la asistencia humanitaria: ¡Vaya números!

El número de los que pasan algún tipo de necesidad en España está en aumento; incrementándose además las diferencias entre clases sociales.

Es francamente doloroso enfrentarnos con otra realidad distinta a las comodidades habituales, al constatar que hay muchas personas que pasan por una situación de extrema necesidad, sobre todo cuando las condiciones climatológica asolan las calles de puro inhóspito.

Sin embargo, y pese al crecimiento de diferentes tipos de ONG,s, y la existencia de voluntarios que sacrifican su tiempo libre para entregarlo de la mejor forma posible a los demás, es la Iglesia Católica la que figura a la cabeza de las entidades no lucrativas dedicadas a obras asistenciales y sociales.

Los datos de la Conferencia Episcopal recogidos en su libro: “La Iglesia en España. Estadísticas”, son bastante elocuentes.

Es la responsable directa de 900 orfanatos y de 800 asilos en España y ha atendido, entre los años 1999 y 2000, a 114.000 inmigrantes, 1.300 enfermos de sida, 11.300 drogodependientes y a 300.000 sin techo.

Basta con leer cualquier prensa local para constatar las iniciativas que están en marcha, con la colaboración generosa de muchos ciudadanos que estiman los fines de la Iglesia Católica con total confianza.

Estos datos que podrían suponer un éxito incuestionable y clamoroso, gozan de total discreción; sin embargo, resulta inexplicable que el Estado muchas veces niegue la evidencia y desprecie las convicciones mayoritarias de los ciudadanos, poniendo con frecuencia obstáculos además a la eficacia de estas iniciativas sociales.

Tal vez está llegando la hora de despreciar la ambigüedad calculada de lo “políticamente correcto” y ser algo más imparcial (todo ello, sin tener en cuenta el ahorro de costes para el Estado que está suponiendo despreocuparse de la situación de muchos ciudadanos).

José Luis Amat

28 de enero. Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia (c.a. 1225-1274)

Nació alrededor del año 1225, de una familia noble napolitana. En contra de la voluntad de su familia, ingresó en la Orden de Predicadores. Pronto descolló por sus dotes intelectuales y su sencillez. Completó sus estudios en París y en Colonia, donde tuvo a San Alberto Magno como maestro.

Su gran producción literaria y la profundidad de sus escritos en el campo de la filosofía y de la teología han sido alabadas en continuas ocasiones por los Papas, señalándolas como punto de referencia seguro para la enseñanza de la fe y de la investigación teológica. Murió cerca de Terracina, en plena madurez de su producción científica, el día 7 de Marzo de 1274.

Su memoria se celebra el día 28 de enero, porque en esta fecha tuvo lugar, el año 1369 el traslado de su cuerpo a Tolosa del Languedoc.

El mendigo que confesó a Juan Pablo II

Un sacerdote norteamericano de la diócesis de Nueva York se disponía a rezar en una de las parroquias de Roma cuando, al entrar, se encontró con un mendigo. Después de observarlo durante un momento, el sacerdote se dio cuenta de que conocía a aquel hombre. Era un compañero del seminario, ordenado sacerdote el mismo día que él. Ahora mendigaba por las calles.

El cura, tras identificarse y saludarle, escuchó de labios del mendigo cómo había perdido su fe y su vocación. Quedó profundamente estremecido.

Al día siguiente el sacerdote llegado de Nueva York tenía la oportunidad de asistir a la Misa privada del Papa al que podría saludar al final de la celebración, como suele ser la costumbre. Al llegar su turno sintió el impulso de arrodillarse ante el santo Padre y pedir que rezara por su antiguo compañero de seminario, y describió brevemente la situación al Papa.

Un día después recibió la invitación del Vaticano para cenar con el Papa, en la que solicitaba llevara consigo al mendigo de la parroquia. El sacerdote volvió a la parroquia y le comentó a su amigo el deseo del Papa. Una vez convencido el mendigo, le llevó a su lugar de hospedaje, le ofreció ropa y la oportunidad de asearse.

El Pontífice, después de la cena, indicó al sacerdote que los dejara solos, y pidió al mendigo que escuchara su confesión. El hombre, impresionado, les respondió que ya no era sacerdote, a lo que el Papa contestó: “una vez sacerdote, sacerdote siempre”. “Pero estoy fuera de mis facultades de presbítero”, insistió el mendigo. “Yo soy el obispo de Roma, me puedo encargar de eso”, dijo el Papa.

El hombre escuchó la confesión del Santo Padre y le pidió a su vez que escuchara su propia confesión. Después de ella lloró amargamente. Al final Juan Pablo II le preguntó en qué parroquia había estado mendigando, y le designó asistente del párroco de la misma, y encargado de la atención a los mendigos.

«Quien cree en el Dios que se manifestó precisamente en las semblanzas de Cristo crucificado como “amor hasta el final” sabe que la belleza es verdad y que la verdad es belleza, pero en el Cristo que sufre aprende también que la belleza de la verdad comprende la ofensa, el dolor, y el oscuro misterio de la muerte».

Joseph Ratzinger

Pasos hacia la superación de un cisma que dura desde hace 1552 años

CIUDAD DEL VATICANO, 27 enero 2003 (ZENIT.org).- Roma es testigo en estos días de un nuevo paso ecuménico orientado a superar un cisma que dura desde hace 1552 años.

Del 27 al 29 de enero representantes de las Antiguas Iglesias de Oriente, separadas tanto de Roma como de las Iglesias ortodoxas de Bizancio en el Concilio de Calcedonia (año 451), se encuentran en el Vaticano para lanzar una segunda fase de diálogo que busca alcanzar la unidad plena.

En una primera fase de diálogo, estas Iglesias cristianas y Juan Pablo II han firmado importantes declaraciones conjuntas sobre la naturaleza de Cristo, que superan uno de los motivos fundamentales del cisma, surgido cuando estas Iglesias rechazaron las conclusiones del Concilio de Calcedonia, que definió la naturaleza divina y humana de Cristo.

Ante el supuesto «monofisismo», los años pasados de diálogo con Roma han dejado claro que el cisma fue originado por problemas de comunicación y de lenguaje en la comprensión de la fe cristológica.

Así lo demuestra, por ejemplo, la Declaración común firmada por Juan Pablo II y el Catolicós armenio Karekin I en 1996 en la que ambos profesaron que «Cristo es el Verbo de Dios hecho carne, Dios perfecto en su divinidad, hombre perfecto en su humanidad».

Además de la Iglesia Apostólica Armenia (con sus sedes en Etchmiadzin y en Antelias, Líbano), estas Iglesias son el Patriarcado copto ortodoxo de Egipto, el Patriarcado siro-ortodoxo de Antioquía, la Iglesia ortodoxa de Etiopía, la Iglesia ortodoxa de Eritrea, y la Iglesia ortodoxa siria de Malankar.

Como revela un comunicado distribuido este lunes por la Sala de Prensa de la Santa Sede, los encuentros con los representantes de estas Iglesias tendrán lugar en la sede del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.

«La reunión tiene un carácter preparatorio y pretende establecer los temas y los métodos del futuro diálogo», aclara el documento.

Este martes, los miembros del Comité encargado de preparar la senda de este diálogo serán recibidos en audiencia por Juan Pablo II.

Pasos hacia la superación de un cisma que dura desde hace 1552 años

CIUDAD DEL VATICANO, 27 enero 2003 (ZENIT.org).- Roma es testigo en estos días de un nuevo paso ecuménico orientado a superar un cisma que dura desde hace 1552 años.

Del 27 al 29 de enero representantes de las Antiguas Iglesias de Oriente, separadas tanto de Roma como de las Iglesias ortodoxas de Bizancio en el Concilio de Calcedonia (año 451), se encuentran en el Vaticano para lanzar una segunda fase de diálogo que busca alcanzar la unidad plena.

En una primera fase de diálogo, estas Iglesias cristianas y Juan Pablo II han firmado importantes declaraciones conjuntas sobre la naturaleza de Cristo, que superan uno de los motivos fundamentales del cisma, surgido cuando estas Iglesias rechazaron las conclusiones del Concilio de Calcedonia, que definió la naturaleza divina y humana de Cristo.

Ante el supuesto «monofisismo», los años pasados de diálogo con Roma han dejado claro que el cisma fue originado por problemas de comunicación y de lenguaje en la comprensión de la fe cristológica.

Así lo demuestra, por ejemplo, la Declaración común firmada por Juan Pablo II y el Catolicós armenio Karekin I en 1996 en la que ambos profesaron que «Cristo es el Verbo de Dios hecho carne, Dios perfecto en su divinidad, hombre perfecto en su humanidad».

Además de la Iglesia Apostólica Armenia (con sus sedes en Etchmiadzin y en Antelias, Líbano), estas Iglesias son el Patriarcado copto ortodoxo de Egipto, el Patriarcado siro-ortodoxo de Antioquía, la Iglesia ortodoxa de Etiopía, la Iglesia ortodoxa de Eritrea, y la Iglesia ortodoxa siria de Malankar.

Como revela un comunicado distribuido este lunes por la Sala de Prensa de la Santa Sede, los encuentros con los representantes de estas Iglesias tendrán lugar en la sede del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.

«La reunión tiene un carácter preparatorio y pretende establecer los temas y los métodos del futuro diálogo», aclara el documento.

Este martes, los miembros del Comité encargado de preparar la senda de este diálogo serán recibidos en audiencia por Juan Pablo II.

El Papa recuerda la responsabilidad de los comunicadores en el servicio a la paz

Juan Pablo II ha recordado la grave responsabilidad que tienen los medios de comunicación en la promoción de la paz en el mensaje que ha escrito con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará el 1 de junio de 2003. El mensaje, hecho público este viernes, 24 de enero, fiesta de san Francisco de Sales, patrono de los periodistas, lleva por lema «Los medios de comunicación al servicio de la auténtica paz, a la luz de la Pacem in terris», la encíclica que escribió el beato Papa Juan XXIII hace exactamente 40 años.

«Con frecuencia los medios prestan un valiente servicio a la verdad –constata la misiva pontificia–; pero a veces funcionan como agentes de propaganda y desinformación al servicio de intereses estrechos o de prejuicios de naturaleza nacional, étnica, racial o religiosa, de avidez material o de falsas ideologías de tendencias diversas».

«Ante las presiones que empujan a la prensa a tales errores», según el Santo Padre, «es imprescindible una resistencia ante todo por parte de los propios hombres y mujeres de los medios, pero también de la Iglesia y otros grupos responsables».

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